Una de las cosas que me encantan de ser fotógrafo de bodas es que, en ocasiones, la conexión con la pareja es tan intensa que la relación se mantiene en el tiempo más allá de la entrega del reportaje.

Paloma y Lolo son un ejemplo de ello. Desde el principio tenían claro que me querían a mí para contar la historia de su boda (lo tenían tan claro que cambiaron de restaurante porque en el primero que habían elegido intentaron colocarles al “fotógrafo de la casa”.

Han pasado los años y lejos de distanciarnos, hemos mantenido el contacto y me han permitido entrar en sus vidas para inmortalizar momentos tan importantes como su primer embarazo y, en esta ocasión, la llegada al mundo de su pequeño.

No puedo dejar de contar un detalle que me llegó al corazón a la vez que me hizo sentir orgulloso: al entrar en su casa me encontré con un gran número de fotografías de ellos ¡hechas por mí! Bufff… qué sensación…

En esta ocasión os presento a Álvaro. Posiblemente en bebé más expresivo que haya fotografiado hasta la fecha. Me ofreció docenas de muecas, gestos y miradas, tantos que no daba a basto para captarlas todas ¡un regalo para cualquier fotógrafo!

Paloma, Lolo: gracias por permitirme captar otro importante momento de vuestras vidas. Espero que os gusten las imágenes.

Un abrazo!

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Guille Vega
25/05/2012
Que guapo esta!! ;) las fotos son geniales!! felicidades!
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Cristina
27/05/2012
Qué lindísimo este peque!! Debe ser todo un regalo fotografiar a un niño tan simpático. Bonitas fotos para un bonito recuerdo. Muchas felicidades a los papás y a ti enhorabuena, una vez más, por tu fantástico trabajo
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Paloma Ruiz
06/06/2012
Una vez más, un trabajo increíble que capta el tiempo y la expresividad de nuestro hijo a la perfección. Seguimos contando contigo por muchos años, estupenda persona y fotógrafo. Gracias a tí por todo.
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