Toledo es una de esas ciudades en las que, no importa cuántas veces la visites, siempre descubres un detalle que te sorprende: un callejón escondido, una casa con aire mágico o una taberna con solera en la que refrescarse.

En esta ocasión, Fran hizo de guía por nuestro paseo toledano y mientras me contaban cómo fueron sus comienzos como pareja y sus planes para la boda, me regalaron infinidad de gestos de cariño y pasión entre ellos… tantos que no podía dejar de disparar la cámara  🙂

Os dejo algunas imágenes de la fantástica tarde que pasé con Paula y Fran por su querido Toledo.

Nos vemos muy pronto!

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Edu Lechón
05/07/2012
Muy buenas. La última de su sombra es muy tú ;), perfecta. En la que les están haciendo fotos mientras tú haces la foto os tuvísteis que reír jajajaja. Un abrazo.
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05/07/2012
Muy bonitas Sergio. Consigues un ambiente que se impregna. Un gusto.
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